Es común que una localidad presente deficiencias y necesidades y más común resulta que las autoridades encargadas de solventar estas necesidades se hagan “ojo de hormiga”, las condiciones de las bancas del parque “principal” que corresponden al frente de la Parroquia de San Luis Obispo, se encuentran deterioradas al máximo y presentan “grafitis” y “maleza” al igual que la fuente de la cual nunca se ha sabido un nombre pero que ya no le queda ninguna luminaria posiblemente para que no se las roben o a lo mejor están siendo conservadas para cuando Calkiní tenga la gracia de ser nuevamente “capital por un día” por que es cuando todo mundo anda con una sonrisa en la cara y las calles están limpias, las fuentes funcionan, se reparan o mejor dicho se “tapan” las deficiencias que después de unos días que dura “el circo” todo regresa a la normalidad.

            Ya ha pasado una año y medio y si los Calkinienses han aguantado esta media triada, posiblemente terminarán aguantando la segunda parte, como dice el dicho:  “o te aclimatas o te aclimueres”, a veces resulta difícil entender que la capacidad de gestión se acaba cuando se tienen compromisos y cuando estos no son con los representados, los intereses de la comunidad no son una prioridad para gestionar.