Calkinì, Calk. Camp. Hace unos meses se empezaban a hacer los preparativos anuales para la tradicional feria del barrio de “La colonia de Fatima” o cualquiera de los muchos nombres que este populoso barrio tiene. En esta reunión se aladreó de la presencia de visitantes a los que ya sea por ser autoridades “locales” se les nombra “socios honorarios” que en ocasiones ni son socios ni perciben honorarios aunque lo de “honorario” deviene de “honorable” que tampoco es tan real.

Lo cierto es que se les vino a “ofrecer” apoyo para la realización de la feria, hasta se les tomó la foto y salió demasiado clara ya que no tomaron el techo del local que ocupan los socios que no tiene 2 láminas en el techo, y que se encuentra en condiciones deplorables por dentro o por fuera, mismo local que se ocupa para realizar cobros y pagos antes, durante y después de esta tradicional festividad.
Tampoco se tomaron la foto en la cancha donde los tableros son de fibra pero debido a que no se practica el deporte ráfaga en este barrio, no tiene mas que los arillos, aunado a todo esto, la iglesia de la virgen de Fátima presenta deterioros y desgraciadamente desde que alguien encontró la llave de la alcancía que recolecta las limosnas así como lo que recaudan el domingo de fiesta en el ruedo, pues ha dejado de brazos cruzados a los socios que en antaño eran los que aprovechaban todo ese recurso para tener los edificios en condiciones “amigables” para la feria.
Es una lástima que ahora se hayan dejado a lo que se les ofrezca en apoyos puesto que debido a estas situaciones las carencias de esta feria son cada vez mas evidentes, así es como se le esta pagando al barrio mas populoso de la ciudad, o ¿existirá otra manera? ya que la Fátima es políticamente un barrio muy unido y todavía le cree a los que le piden su voto, a menos que otros se estén cobrando por todo el barrio.